Nómada 02: Prácticas emergentes desde la crisis [EAT]

¨Prácticas Emergentes desde la Crisis¨ 

El pasado 15 de agosto del 2012 se llevó a cabo en las instalaciones del Museo para la Identidad Nacional de la ciudad de Tegucigalpa, Honduras el cierre del proyecto Nómada 02. Una propuesta de educación no formal en arte contemporáneo desarrollado por laEscuela Experimental de Arte de Tegucigalpa E.A.T, proyecto en el cual he tenido la oportunidad de participar e impulsar junto a la artista Lucy Argueta. Los contenidos del taller se basaron en los procesos de crítica y discusión de las propuestas presentadas por los participantes, la mayoría artistas emergentes para los cuales se trataba de una primera aproximación a una práctica creadora a través de el acompañamiento pedagógico orientado a la experimentación y sus implicaciones críticas, el proyecto culminó con una exhibición de los procesos desarrollados durante las jornadas de formación, siendo ésta la segunda edición de dicho taller.

Honduras es una zona geográfica, política, social y económicamente compleja, las características que definen las particulares circunstancias de dicho país son históricas. Al ser una de las economías más golpeadas por los diferentes conflictos en la región centroamericana y las fluctuaciones de la economía, hay que considerar las condiciones generadas por la crisis derivada del golpe de Estado en 2009 que sumergió al país en una espiral de violencia sin precedentes hasta el momento. Desde esta perspectiva, resulta complejo hablar de un espacio para la cultura y la creación en un contexto que se apoya en una economía de subsistencia y en donde la mayor parte de los recursos terminan siendo escasos, lo cual no ha supuesto hasta el momento un plan para una política de sana de administración pública.

Desde este punto de vista, sectores como la educación artística y la promoción de espacios para la creación se vuelve una labor compleja pero a la vez necesaria de encarar por parte de diferentes actores independientes del Estado para llevar a cabo proyectos con un mínimo de recursos pero que a su vez logren tener un impacto significativo en la producción y promoción de nuevos lenguajes y prácticas para el contexto local.

En función de lo anterior, las respuestas aportadas por los artistas al panorama local han sido diversas, desde la organización de colectivos de artistas hasta la exploración incisiva del espacio público y su relación con la comunidad están presentes en un abanico cada vez más amplio de prácticas creadoras. En este sentido, existe la necesidad de sistematizar toda esta experiencia acumulada en una metodología educativa que lograse articular cada vez más y de mejor forma, las diferentes estrategias abordadas por los artistas. Esto propició que surgieran alternativas como la Escuela Experimental de Arte en Tegucigalpa que desde hace tres años viene desarrollando iniciativas desde la educación encaminada a fortalecer áreas como la capacitación técnica y el aporte de la formación teórica.

Cabe mencionar que durante la última década, la mayor parte de la producción hondureña ha girado en torno al cuestionamiento crítico a través de la construcción de diversas narrativas interesadas en el abordaje de la violencia, lo político, la memoria y el espacio íntimo. Dichas narrativas han influido fuertemente en una buena parte de la producción de los artistas más recientes, estas influencias se podrían caracterizar en dos sentidos: por un lado la necesidad de seguir profundizando sobre conceptos vinculados políticamente a las experiencias personales de sus creadores y a su activismo en diferentes organizaciones, y por otro lado, a prácticas creadoras más cercanas a experiencias auto-referenciales, donde la vuelta a lo corporal y las poéticas narrativas, las búsquedas experimentales entorno a la manipulación consiente de la materia cobran un valor primordial en muchas de las propuestas presentadas por estos creadores. Nómada 02 se compone de una mezcla sui generis de ambos elementos.

Al recorrer la muestra de Nómada, podemos intuir que las preocupaciones manifestadas en la producción reciente del arte contemporáneo hondureño impregna la mayor parte de los proyectos presentados, y que existe una necesidad latente por la búsqueda de diversas estrategias que aproximen al espectador a interpretar múltiples variables de un mismo fenómeno, es el caso de Carlos Sauceda quien presenta una acción llamada Humanación donde la experiencia sensorial involucra al espectador en una situación adrenalinica y a la vez voyerista, Sauceda decide cerrar una sala del Museo permitiendo el paso únicamente a las personas que acepten entrar vendadas para ser parte de la acción, dentro de la sala el espacio se ha divido en dos por medio de una cinta que separa al espectador de la acción, una vez que el publico vendado se ha acomodado, inicia un combate violento entre dos sujetos contratados para la acción todo esto ocurre a centímetros de los espectadores, el público no puede ver lo que ocurre, pero escucha y siente el movimiento de los contendientes, la acción finaliza cuando ambos terminan exhaustos. Por una parte las evocaciones sociales de la pieza nos invitan a sumergirnos en el submundo de la violencia que azota un contexto hostil, pero por otro lado, al someter el cuerpo al peligro de la lesión y el estado catártico por la experiencia física, Sauceda nos lleva por un recorrido de la propia historia del arte con una fuerte remanencia de artistas como Chris Burden o Marina Abramovich ambos parte de una tradición universal muy poco explorada en Honduras.

Paralelamente, propuestas como las de Michael Allen y Obed Banegas, dialogan en ese mismo sentido, pero a partir estrategias que involucran al espectador en otras formas, Alen nos presenta Baleadero una vídeo documentación del proceso de preparación de la harina para la elaboración de la tortilla para “baleada” simultáneamente el artista a dispuesto sobre una mesa frente al vídeo una gran cantidad de “baleadas” las cuales pueden ser tomadas por el público, la masa utilizada para preparar la comida es la misma que se procesa simultáneamente en el vídeo, sin embargo de manera sutil el artista nos introduce cada vez más a un proceso de preparación del material que poco a poco comienza a tornarse cada vez más agresivo, el artista termina de cerrar la piza cuando el espectador advierte que el sujeto que prepara la masa es una persona acusada de femicidio. Banegas por su parte explora la violencia a través de la alienación inducida producto de la familiaridad mediatizada del vídeo-juego. El artista ha instalado una computadora con un instructivo de uso para jugar en línea un famoso juego de guerra, de esta forma quien participa del juego se enlaza simultáneamente con otros jugadores para ser parte de un “combate virtual” a pesar de la sencillez de la estrategia presentada por el artista, resulta interesante que muchas personas sin advertirlo participaron durante largo rato de la acción.

Pavel Javier Aguilar realiza un vídeo dividido en cuatro secciones, un mismo cantante de ópera comienza a entonar a capela y en diferentes niveles una versión del Himno Nacional de México, Guatemala, Honduras y El Salvador, los cuales con el transcurso del vídeo comienzan a distorsionarse hasta generar un ruido caótico y esquizofrénico. Pavel reconstruye la historia reciente de la región conocida como el triangulo norte caracterizada como una de las zonas más violentas del mundo por el crecimiento acelerado del crimen organizado y la violencia política. A partir de su experiencia como músico de profesión y al distorsionar las notas musicales, Aguilar construye una narrativa trágica pero a su vez empática con quien tiene conocimiento del contexto local.

Sinrry Salamanca presenta una pieza titula “Mi príncipe azul” el artista a dispuesto sobre una mesa del Museo un conjunto de ejemplares del famoso libro el “El Príncipe” de Nicolás Maquiavelo. Ubicados sobre un podio se puede apreciar que cada libro ha sido autografiado por un personaje político, actualmente en campaña electoral. Salamanca propone en este caso un cuestionamiento ético en relación con el proceder político de los aspirantes, por otro lado el artista indaga sobre el sentido ambiguo de los fines del poder y la política en sí.

Las conexiones con el espacio público están presentes en Nómada 02, el artista del grafiti conocido como Maeztro Urbano realiza intervenciones en diversos lugares de la ciudad marcándolos con epitafios que logran combinar con efectividad el humor, la ironía y lo poético del texto. El artista elabora esténcils que luego reproduce en lugares atípicos como los bordes de los puentes peatonales, posteriormente lo que se presenta en la muestra no es el registro visual de la acción, sino las plantillas manchadas y pegadas como posters en la pared del museo.

Otros artistas como Claudia Bardales construyen su discurso utilizando la fotografía como un medio, Bardales se interesa por los micro relatos de lo corporal, a través de una secuencia de fragmentos del cuerpo la artista genera conexiones cercanas a las de la cartografía, en este caso un mapa corporal que nos cuenta historias particulares a través del registro acumulado en la piel. De manera similar la artista MJ Sandoval explora los intersticios de la memoria a través de una secuencia fotográfica llamada “Alusiones Quiméricas”, MJ visita espacios desolados o aparentemente vacios, pero en donde se puede advertir el “aura” de a quienes pudo haber pertenecido anteriormente, en este sentido Sandoval logra plantear un registro del vacío que involucra la dualidad ausencia-presencia.

Por otro lado Alejandra Vaquero explora las relaciones de poder y el rol dialéctico que asume el que somete y el sometido, Alejandra presenta un juego de ajedrez en el cual varios jugadores se involucran simultáneamente en un mismo tablero para realizar un complejo sistema de estrategias de ataque y defensa, a medida que el juego transcurre, las piezas estratégicas de un lado y otro comienzan a salir de escena y a entrar nuevamente de forma arbitraria, el vídeo en sí mismo no tiene un principio ni un final puesto que el espectador no llega a intuir cuando inicia el juego y cuando a terminado, creando con ella una estructura cíclica que reproduce al infinito el juego de roles.

Juego de Roles es una secuencia de tres imágenes fotográficas presentadas por Ariel Sosa en donde el espacio doméstico se convierte en una planta de producción. Una mujer une, ordena y limpia simultáneamente un conjunto de muñecas distribuidas como una línea de ensamblaje, Sosa señala desde una perspectiva de género las implicaciones culturales que juegan dichos roles en la cultura patriarcal, de esta forma Sosa cuestiona la trascendencia histórica de los patrones establecidos en un modelo social anacrónico.

Si en el caso de Ariel Sosa lo predominante es la naturaleza cultural que le adjudicamos al papel que cada uno desempeña en el espacio doméstico, Orly Córdova nos presenta a través de un vídeo performance las contradicciones de la producción alimentaria. Paso a paso Córdova va quebrando platos con un martillo de goma, la acción se repite hasta pulverizar por completo cada uno de los objetos, se advierte no sólo un sentimiento de frustración colectiva ante la impotencia del acceso a las necesidades elementales, sino que, por otro lado, la artista nos invita a reflexionar sobre las inconsistencias entre el fin y el uso del objeto.

Ian Diaz por su parte reproduce su imagen al infinito a través de una acción en donde hace uso de una fotocopiadora dispuesta en la sala. El artista se retrata una y otra vez durante la exhibición y coloca en la pared los fragmentos fotocopiados de su cuerpo. La acción nos mueve a pensar en las diversas formas en que podemos entender el concepto de la reafirmación de la imagen serializada y las perspectivas en que se ha abordado el tema del retrato en la historia del arte, Ian segmenta la imagen como si se tratara de una metáfora que fragmenta al sujeto hasta objetualizarlo.

Finalmente Daniel Olivera instala en una pared el proyecto Amentis una reflexión más cercana al sentido trascendente de la materia, pero a su vez la pieza se convierte en una exploración estética sobre lo que podríamos denominar un campo ampliado de la pintura. Olivera instala una secuencia de rocas en forma vertical y luego las marca con lámina de oro, bordeando la pieza hay un círculo elaborado con corteza de árbol, la naturaleza orgánica de los elementos utilizados guardan un registro de la materia que va creciendo como los musgos o líquenes que recubren las rocas, de esta forma el artista intenta recrear un ejercicio plástico conservando las relaciones entre el arte y la vida. Por último para esta segunda edición se decidió convocar como artista invitado al fotoperiodista Delmer Membreño el cual presentó un extenso portafolio documental de imágenes de los últimos seis años de su carrera, dando así un espacio a propuestas que si bien es cierto no se vinculan directamente a los espacios tradicionales del arte, consideramos que poseen un alto valor político y estético.

Si bien es cierto, la mayoría de los proyectos y procesos presentados en Nómada 02 no constituyen por si mismos una solides en muchos aspectos, si corresponden a una práctica sistemática donde la indagación y reflexión sobre sus propias búsquedas a llevado a estos artistas profundizar en la necesidad de comenzar con pié derecho un proyecto propio como creadores. Personalmente considero que Nómada no aspira en primera instancia a consolidar los proyectos presentados por estos artistas, de hecho muy por el contrario, aspira al desarrollo de propuestas abiertas y así mismo a trabajar sobre una plataforma educativa, incluyente y democrática en donde tienen cabida todas aquellas personas interesadas en ser parte de un proceso de formación basado en potenciar
las competencias de quienes participan de él. Por otro lado, quiero destacar la gratificante participación de los artistas Jorge Restrepo (Colombia) quien a través de una performance que involucraba una charla alrededor de los procesos de aprendizaje y su vinculación con la neurociencia hizo parte a los estudiantes de una metodología de enseñanza-aprendizaje a través de la creación. Así mismo los artistas Darwin Andino (Honduras-Nicaragua.) y Jairo Bardales (Honduras) colaboraron en los talleres de crítica asesorando cada una de las propuestas. Finalmente esperamos que el proyecto de la Escuela Experimental de Arte en Tegucigalpa a través de la plataforma desarrollada en Nómada logre reafirmar una dinámica cada vez más colaborativa entre artistas, y simultáneamente entre estos últimos y el contexto donde se desenvuelven.

—Lester Rodríguez

Artistas:

-Claudia Bardales -MJ Sandoval-

-Orly Córdoba -Alejandra Vaquero-

-Ariel Sosa -Maeztro Urbano-

-Obed Banegas -Pável Javier Aguilar-

-Michael Allen -Daniel Olivera-

-Carlos Sauceda -Ian Díaz-

-Sinrry Salamanca-

Artista invitado:

Delmer Membreño

 

Plataforma para artistas emergentes en Honduras de la EAT.

 

EAT

Lucy Argueta

Directora Ejecutiva

Léster Rodríguez

Director Programa Educativo

 

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Tegucigalpa M.D.C., Honduras

agosto, 2012

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