Memoria Fragmentada: Templo en Ruinas [Santos Arzú Quioto]

¨El ser humano es un misterio, a lo largo de los siglos se han dado múltiples definiciones y con esto sólo se ha caído en reduccionismos porque no se ha hecho más que absolutizar alguna de sus características. La historia y la filosofía son ricas en ejemplos. Por ley pendular se ha ido desde los racionalismos mecanicistas hasta los empirismos más rabiosos; o qué decir de los materialismos, idealismos o la exaltación de la humildad en el cristianismo contrapuesta al Superhombre egoísta de Niestzsche o al muchas veces aclamado Freud con su libido como motor de la historia o el nihilismo sartreano al proclamar que todo es un absurdo, una náusea. ¿Pero, qué es el hombre? Por supuesto no soy quién para definirlo –tampoco lo pretendo- lo que si quiero es reflexionar sobre él, quiero “hacer memoria de ser”. Esta reflexión es la que he plasmado en mi obra artística. La realidad sustantiva humana es un sistema denotas una psíquicas y otras corporales. Ambas se integran perfectamente. El hombre es una sustantividad psico-somática, es decir, un sistema intrínsecamente unitario y estructural. Esta unidad no proviene de los progenitores, porque ellos no transmiten en forma directa el cuerpo; o que transmiten son los elementos germinales – óvulo, espermatozoides, que van a producir por sí mismos la célula germinal que ontológicamente es diferente a ambos. La psique también es en forma paralela, una sistematización de los elementos germinales. Sobre el gregarismo humano me inclino a creer que lo es por naturaleza esta relacionalidad es parte inherente a él, que brota de esa estructura psicosomática; que al nacer está en germen y es pura potencialidad. Dependiendo de la forma de desarrollarla tendremos las múltiples manifestaciones culturales y en base a respeto y tolerancia el hombre puede vivir en armonía. Sin embargo, el hombre como es un ser multifacetado, puede suscitar conflictos tanto en su fueron interno como en el externo. El solo hecho de estar dotado de razón le permite buscar la relación causa efecto para encontrar leyes ya aprehender la realidad, pero muchas veces es en forma especulativa lo que desde ese mismo momento puede provocar fricciones. Los conflictos siempre se han dado, sin embargo da la sensación que se magnificaran en estos días, quizá por el desarrollo y la influencia de los mass media. La era tecnológica deslumbra, la técnica se incorpora tanto a la actividad cotidiana como a los proyectos de los Estados, pero…a pesar de la curva logarítmica del avance científico, el hombre moderno pareciera se dejara arrastrar por la desesperanza y el pesimismo, ha caído en un vacío existencial, sin brújula. Las causas pueden ser muchas, sin embargo, me atrevo a señalar que gran parte se debe a la superficialidad, al miedo de reflexionar y encontrarse con él mismo, esto conlleva a una supravaloración del ser en un lamentable trastocar de valores. También la curiosidad natural del hombre puede llevarlo a esa insatisfacción perenne, que bien aprovechada es el motor de la ciencia. A creciente urbanización también provoca que las relaciones interpersonales se deterioren y se vuelvan funcionales, en el anonimato. El deterioro de la familia como célula social hace que la sociedad estalle en una crisis de anomia, con seres agresivos y a la defensiva. Por supuesto que no podemos olvidar la radicalización de los sistemas económicos sociales. Que al absolutizarse colocan al hombre en un segundo plano, ya sea tomándolo como una simple pieza del engranaje estatal totalitario liquidando su personalidad o dejarlo flotando en la voracidad del sistema de mercado que con el estandarte de la libertad de la oferta y demanda coloca a los más pobres en una encrucijada de supervivencia. Ante tanta desolación he dejado una rendija para la música, para la alegría…para la esperanza. Sostengo que la vida en sí misma es bella, aún hay tiempo par reír pero hay que volver a la génesis de la realidad humana, captarla en su esencia, desarrollarla y aunar esfuerzos. Quizá o es tan difícil…basta hacer memoria de lo que se es.¨

Santos Arzú Quioto

(Tegucigalpa, noviembre 1995)

 

Salón Cultural Bancatlán

Tegucigalpa, Honduras

1995

 

P.D. [Entre la Alfombra y el Atrapasueños: Santos Arzú Quito at TEDxTegucigalpa]

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