Mansedumbre [Lía Vallejo/Carlos Sauceda]

¨La pieza hace una representación de las características relacionales de los humanos, esta capacidad de afectarse. En la vida existen procesos de auto conocimiento conscientes e inconscientes. Momentos, personas o lugares, que nos han afectado, se quiera reconocer o no. Principalmente en las relaciones entre individuos. El ser humano es un ser social, sin importar qué tan distante, aislado o ajeno pueda presentarse, ante un estímulo se verá afectado de una u otra manera; la mente reconoce los hechos, los utilizan como patrones para confrontaciones vivenciales futuras.

Muchas veces se nos hace imposible filtrar las cosas que nos afectan o reconocer cómo podemos incidir en las experiencias de vida de nuestros semejantes, esto no quiere decir que no hayamos sido tocados, invadidos, modificados. Cada elemento representa momentos de la misma, momentos que construyen, que aprendemos, que enseñan símbolo la arcilla. Momentos puntuales, que marcan, afectan, simbolizado en la grava. Momentos oscuros, negativos, que dañan simbolizado en las cenizas. Y para todo esto, el agua, como elemento partícipe inapelable. Representa tanto vida como destrucción. En esto radica la importancia en el ritmo del performance.¨

-Lía Vallejo/Carlos Sauceda

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Dos sujetos, uno vestido de blanco y otro vestido de negro,arcilla, grava, ceniza y agua; un recipiente.

Documentación fotográfica

Paseo ¨Hollywood¨

Ciudad Universitaria ¨José Trinidad Reyes¨

Universidad Nacional Autónoma de Honduras

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Tegucigalpa M.D.C., Honduras

21 de noviembre, 2013

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Un ser, en estado de mansedumbre, quieto, vulnerable. Este cuerpo vestido de blanco, puro, desnudo; representa esa parte que se trastoca dentro de cada persona, parte que todos tenemos. Los estímulos, el exterior, el ser que afecta, es el cuerpo oscuro, el cuerpo que marca e invade sin cuestión, sin permiso, así como se nos presenta la vida, una relación íntima que no podemos controlar.

El ser blanco se encuentra sentado en el centro del espacio elegido, desde antes de comenzar el evento y la pieza. Los elementos se coloran, cada uno, formando las esquinas de un triángulo imaginario y ubicándoos en el espacio en la siguiente posición: Frente al ser, se encuentra la arcilla, que es la esquina derecha del triángulo; la esquina izquierda será la ceniza. Detrás del ser, la última esquina del triángulo: Grava. Encarando el estado del ser, se encontrará el recipiente de agua que permitirá que el ser afectante y el público hagan contacto.

El ser acechante entre en el espacio de la pieza, dibujando movimientos lentos para comenzar a captar la atención. Luego tomará el elemento que mejor le parezca y comenzará a involucrar al público, plantará la expectativa. Para después afectar al ser blanco, representar toda la dinámica de la pieza. Se pretende interrumpir su estado, hacer notar las marcas, suciedad y figuras que se plantarán en este, utilizando todos los elementos del espacio. Para finalizar, el ser negro se posará frente al ser blanco (esperando que este no haya salido de su estado de mansedumbre) para lavarse las manos, en el recipiente de agua, para limpiarse de toda la acción realizada. De aquí en más, se buscará que el público incida en el ser blanco.

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